Arjona (Jaén), 1948. Soy catedrático de Inglés, pero la Historia es mi pasión. He trabajado en la enseñanza 30 años y publicado 90 libros. El último. ‘La Revolución rusa contada para escépticos’ (Planeta). Por Virginia Drake

XLSemanal. Es un ensayo riguroso y se lee como una novela. ¿Se ha divertido?

Juan Eslava Galán. Pues sí; la Revolución rusa tiene muchos elementos novelísticos y había que sacarles punta. Me reía de mis propias ocurrencias.

XL. Si el zar Nicolás II no hubiera sido tan inepto, ¿se hubiera evitado la revolución?

J.E.G. Muy difícil. Quizá podría haberse escapado vivo con su familia, aunque su asesinato fue una orden directa de Lenin.

XL. La Revolución rusa parece una historia de malos, ¿no salva a nadie?

J.E.G. No hay buenos y malos: todos son lo que son, cada uno abusa en su papel. el campesino, en cuanto cogió el fusil, solo quiso asesinar sin remordimientos.

XL. Cuenta que Marx, casado con una baronesa rica, le hizo un hijo a su criada.

J.E.G. Y se lo endosó a Engels, que era la buena persona que tenía más a mano.

XL. Y que Marx nunca pisó Rusia.

J.E.G. ¡Nunca! Pensaba que era el último país donde podía triunfar el comunismo. Escribió El capital en Londres para los obreros ingleses. Si levantara la cabeza…

XL. Habla del “profeta” Marx…

J.E.G. Porque el comunismo es una religión y sus creyentes siempre serán creyentes, lo que pasa es que, después de la caída del Muro, se les van muriendo.

XL. Queda Cuba, Corea, China…

J.E.G. ¿China? Ya nada. Es capitalista, pero les da vergüenza reconocerlo.

XL. ¿Cómo ve el discurso de Pablo Iglesias?

J.E.G. Si rascas un poco, tras él hay un autócrata, lo mismo que Lenin. «O estás de acuerdo conmigo o estás contra mí». Ya se ha cabreado con los periodistas.

XL. ¿Le ha mandado este libro?

J.E.G. No se me ha ocurrido, pero dudo que lea algo; dedica mucho tiempo a las Eva Braun que se busca [ríe].

XL. Ha dicho: «Admitir musulmanes en Europa es un suicidio».

J.E.G. Sí; antes de ser admitidos tendrían que jurar la Declaración de Derechos Humanos: sine qua non, no entran aquí.

XL. ¿A Trump le haría jurar algo?

J.E.G. Contar hasta cien antes de hablar.

XL. Dijo que a Zapatero le faltaba un hervor: ¿algún consejo a sus sucesores?

J.E.G. Sánchez debía estar ya en su casa. Lo eligieron por guaperas y perdió. Después de Zapatero tenían que haber dejado de proponer a tíos guapos [ríe].

XL. ¿Por cierto, es verdad que escribió un best seller y lo firmó con pseudónimo para no decepcionar a sus lectores?

J.E.G. Y vendió tres veces más que yo, y la editorial me pedía más libros de esos; es una de mis mayores humillaciones. Pero Pérez-Reverte dijo que era yo y no escribí más superventas [ríe].


Desayuno: De la propia tierra

Desayuno Juan Eslava xlsemanal

 

«Una tostada de pan de molde, hecho y cortado en casa, con ajo y aceite de oliva, eso sí. picual, de mi tierra, Jaén. Un zumo de pomelo y limón y un café con leche».