La ruptura de este matrimonio levanta polémica en Inglaterra. El juez considera que las maneras poco cariñosas de él son “lo esperable en un marido”. Por L. G. 

Han estado casados casi cuatro décadas, pero Tini Owens, de 66 años y con sus dos hijos más que criados, no aguantaba más. Hace un año solicitó el divorcio de su marido, Hugh Owens, de 78, alegando que era infeliz desde hacía mucho, que él es insensible, que tiene «malas maneras» y que no se sentía querida. Pues bien, un juez de Oxford le denegó la solicitud alegando que la falta de atención de su marido, un acaudalado y jubilado productor de setas, hacia ella se debía a que era «del viejo estilo» y que las faltas de las que ella se lamenta son «lo esperable en un matrimonio».

En Inglaterra, un juez puede rechazar el divorcio si un miembro de la pareja se opone

El caso ha saltado a los titulares al presentar ella un recurso ante el tribunal de apelación que debe tomar ahora la decisión final. En Inglaterra es ya inusual que un tribunal rechace una petición de divorcio, pero puede ocurrir si uno de los miembros de la pareja se opone a la separación.

El señor Owens responde a las acusaciones de su esposa sobre sus desplantes en público que, en realidad, eran bromas, pero que ella no siempre entiende su sentido del humor. Insiste el señor en que todavía les quedan un par de buenos años… Ella asegura que no hay posibilidad alguna de reconciliación.