El precio de la luz sigue incrementándose con el paso del tiempo. Si del 2011 al 2015 el coste del kilovatio se encareció en un 10%; ahora el ministro de Energía Álvaro Nadal anuncia que la factura de la luz será por lo menos 100 euros más cara este año. Por Daniel Méndez

Cada vez pagamos más por mantener el mismo nivel de consumo eléctrico en casa. No podemos impedirlo, pero sí amortiguar el golpe, ¡e incluso ahorrar!, con algunas medidas que, además, se ajustan a los parámetros de un uso energético responsable. Tome nota… o prepare la cartera.

‘¿Qué contrato tengo?’ ‘¿Pago de más?’ ‘¿Me quedo como estoy o debo cambiar?’ Éstas son ya preguntas claves

Hay mucha letra pequeña en lo que argumentan el Gobierno y los empresarios para justificar el tarifazo y las organizaciones de consumidores para criticarlo, pero lo único en lo que nadie puede disentir es en que el aumento ya está aquí y no tiene marcha atrás. O sí…, si nos ponemos manos a la obra para paliar, de algún modo, la medida. ¿Cómo? Aquí van algunos consejos.

Lo primero: antes de comprar bombillas de bajo consumo, pregúntese: “¿Qué contrato tengo?”. “¿Responde a mis necesidades?” “¿Me quedo como estoy o debo cambiar?”

En la web hay calculadoras del consumo ideal según cada casa. Se puede ahorrar hasta 200 euros

Empecemos de cero: calcule el número de kilovatios de electricidad que debe contratar. Para ello tenga en cuenta parámetros como el número de electrodomésticos de que dispone secadora, vitrocerámica, horno eléctrico, microondas…, el sistema de calefacción y aire acondicionado, los metros cuadrados de su vivienda… Diferentes compañías eléctricas como Endesa o Iberdrola tienen en su página web calculadoras que ayudan a realizar el cómputo. Si tenemos contratada una potencia mayor de la necesaria, podemos llegar a pagar hasta 200 euros anuales de más.

1. LAS PAREDES. No todo es cuestión de la instalación eléctrica: las paredes claras son mucho más luminosas que las oscuras, y costumbres como evitar tener las persianas bajadas durante las horas de sol implican darle menos veces al interruptor de la luz.

2. CALEFACCIÓN. Si dispone de calefacción eléctrica o aire acondicionado, no los exprima más de lo necesario. Una temperatura de 20 grados es la recomendada para una casa. Cada grado adicional consume entre un cinco y un siete por ciento más de energía.

3. BOMBILLAS. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), sustituyendo una bombilla incandescente por otra de bajo consumo podemos ahorrar hasta 60 euros al final de su vida útil. Son más caras, pero consumen hasta un 80 por ciento menos y duran hasta ocho veces más. Hay cálculos que estiman que, si sustituimos las tres bombillas más utilizadas de la casa por modelos de bajo consumo, podemos ahorrar hasta 300 euros en cinco años.

4. LÁMPARAS. Las lámparas de araña son su peor enemigo: una sola bombilla de 100 vatios ilumina más que seis de 60 vatios y consume mucho menos.

5. TELEVISIÓN Y ORDENADOR. Evite los aparatos en stand by. Si dejamos la lucecita roja encendida, estamos produciendo un 30 por ciento más de consumo… que no aporta nada. Cuando deje de usarlos, apáguelos por completo. Una opción útil es conectarlos todos a una regleta con interruptor. Así, cuando dejemos de ver la televisión o el vídeo, podemos apagar todos con sólo apretar un botón.


EL SALÓN CON FACTURA ‘VINTAGE’

Hasta un 42 por ciento del consumo eléctrico se produce en la cocina. La primera medida es contar con electrodomésticos que optimicen el consumo: los de clase A y B son los más eficientes. Aunque sea un desembolso extra, se compensa con la reducción de la factura.

1. COCINA ELÉCTRICA. Utilice cazuelas de mayor tamaño que la zona de cocción. Dos o tres centímetros descubiertos desperdician la mitad de la energía. Además, tenga en cuenta el calor residual: apague el fuego un poco antes de retirar la sartén.

2. HORNO. No lo abra más de lo necesario: cada vez que lo hace, su temperatura baja entre 50 y 125 grados.

3. LAVADORA. Úsela cuando se encuentre al tope de su carga. Priorice los programas fríos o templados: hasta el 90 por ciento de la energía consumida se debe al calentamiento del agua.

4. LAVAVAJILLAS. Use bitérmicos, que tienen dos tomas de agua: una para el agua fría y otra para el agua caliente, que toman directamente de la caldera.

5. LÁMPARAS. Instale tubos fluorescentes, consumen menos y duran más. No apague la luz si va a necesitarla en menos de 20 minutos. El pico de consumo se produce durante el encendido.

6. FRIGORÍFICO. Es el principal responsable del consumo eléctrico. No lo abra más de lo necesario. Evite que se acumule hielo y escarcha. Ajuste la temperatura a las necesidades de cada estación: un grado adicional supone un 5 por ciento más de consumo. Nada de introducir alimentos calientes: déjelos enfriar fuera. … y la cocina


PARA SABER MÁS  

Calculadora de potencia para el hogar