Los buques que viajan entre Europa y América del Norte cambian el rumbo ante la irrupción de 481 icebergs. Por M. G. 

Los vigilantes del hielo están atónitos: nunca antes se había localizado una aglomeración de icebergs de tal magnitud en esta época del año, aunque sí es una cifra habitual a finales de agosto. En abril han avistado hasta 481 icebergs, cuando en marzo había solo 37. Y están en plena ruta marítima. Los icebergs obligan a los barcos que viajan entre Europa y América del Norte a desviarse hasta 400 millas náuticas, lo que significa un día más de travesía y muchos miles de litros de combustible extra. Los buques acatan las indicaciones de la Patrulla Internacional del Hielo, un organismo que se creó después del hundimiento del Titanic para evitar que se repita la tragedia. Esta patrulla monitoriza 1,3 millones cuadrados de océano. Sigue las huellas de los icebergs del Atlántico Norte e informa a los barcos de su ubicación.

El cambio de rumbo de los navíos para esquivar los icebergs supone un día más de viaje y muchos miles de litros de combustible extra

«En 104 años, ningún buque que haya seguido nuestras instrucciones ha colisionado con un iceberg», proclama orgulloso el comandante Gabrielle McGrath. ¿Qué provoca la actual aglomeración? El comportamiento del viento en la costa de Groenlandia durante este invierno ha sido decisivo. Una gran tormenta con vientos huracanados que azotó Terranova a mediados del mes de marzo y el calentamiento del clima también han tenido su parte de culpa.

La pérdida de hielo en las regiones polares ha motivado el aumento del nivel del mar en 11 milímetros desde 1992

Las únicas capaces de ayudar a los buques a retirar este gran obstáculo en su camino son las olas: «Son el mayor factor de deterioro de los icebergs», explica McGrath. Mientras el hielo siga ahí, los navíos tendrán que cambiar de rumbo.

En cifras

  • 40% del área del Ártico cubierta por hielo que ha desaparecido desde 1979.
  • 1546 icebergs obstaculizaron la trayectoria de barcos en 2014.