Fernando el Católico sufrió debido a los elogios que le otorgó el escritor Nicolás Maquiavelo, que murió en 1527, justo diez años después de que muriera Fernando. Por Henry Kamen

En su libro El príncipe, escrito en 1513, Maquiavelo apuntó: “Ninguna cosa le granjea más estimación a un príncipe que las grandes empresas y las acciones raras y maravillosas. De ello nos presenta nuestra era un admirable ejemplo en Fernando de Aragón, actualmente rey de España”.

Podemos mirarlo casi como a un príncipe nuevo, porque de rey débil que era, llegó a ser, por su fama y gloria, el primer rey de la cristiandad. Maquiavelo llegó a adquirir una mala reputación, por lo que se suponía que la gente que él elogiaba también era mala. Pero Maquiavelo tenía sus propias razones para elogiar al rey de Aragón, sobre todo porque Fernando era enemigo de los franceses, a quienes Maquiavelo consideraba unos bárbaros que querían desgarrar Italia. El rey de Aragón, en resumen, le parecía a Maquiavelo el modelo y el tipo de rey que Italia necesitaba. Es importante subrayar que la imagen ‘maquiavélica’ (en el sentido de maligna) de Fernando se basa en la especulación y no en una buena documentación.