Hay quien tiene miedo, quien lo apoya a muerte y quien prefiere darle un margen de confianza. Siete españoles residentes en Estados Unidos analizan cómo ha recibido este país la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Por Fernando Goitia

EN DENVER

Alicia Barrón: 42 años (Las palmas), profesora

españoles en Estados Unidos (2)

«Recuerdo el día siguiente a las elecciones. La mayoría de mis alumnos llegó a clase llorando. Yo ya estaba fatal, en estado de shock, y tuve que darles apoyo psicológico y emocional. Fue un día duro. Es extraño, todos los que respaldan sus opiniones racistas, misóginas y retrógradas han estado años callados y ahora se están creciendo. En la Universidad de Denver, donde trabajo, aparecieron mensajes amenazantes el día después. Una alumna musulmana me contó que a su hermana de nueve años la habían amenazado por la calle… Por suerte, la sociedad se está encauzando hacia el activismo. Hay una reacción muy positiva».

EN MIAMI

Domingo Gándara: 60 años, Padrones (Pontevedra), restaurador

españoles en Estados Unidos (2)

«Me gusta todo de Trump. No tiene tacha. No me cabe duda de que protegerá el planeta con ahínco y que los inmigrantes a los que permita quedarse tendrán los mismos derechos que cualquiera. Sobre su veto a naturales de ciertos países musulmanes, seguro que tiene sus razones de Estado; y en cuanto a tejer lazos con Rusia, será ventajoso para el país. Llevo aquí 33 años, soy republicano, tengo un restaurante en Miami -a las pymes, por cierto, nos bajará impuestos- y es el líder que estaba esperando este país. Eso sí, necesitará de dos mandatos para realizar sus promesas. Yo lo votaré otra vez».

EN SILICON VALLEY

Juan Fernández: 37 años (Zaragoza), experto en iluminación

españoles en Estados Unidos (2)

«En Silicon Valley hay un frente común contra las nuevas políticas de inmigración. Trump quiere reducir los visados que permiten a las tecnológicas como Apple, donde trabajo, buscar talento por el mundo. ‘Menos buscar fuera y más contratar americanos’, viene a decir. Pero es que son compañías globales. Quieren a los mejores. ¡De donde sean! Por otro lado, el ambiente de trabajo se ha enrarecido. Ya no se habla tanto de política, porque ahora se sabe que algunos, que antes callaban, apoyan a Trump. Nuestro CEO, Tim Cook, pide tranquilidad, respeto a las opiniones ajenas y que sigamos trabajando juntos».

EN ENGLEWOOD, COLORADO

Aroa Mas: 26 años (Valencia), ‘au pair’, estudia dietética

españoles en Estados Unidos (2)

«Llegué este diciembre y, justo cuando preparaba todo para venirme a Colorado, ganó Trump. A mis padres les entró miedo, pero, por suerte, la familia para la que trabajo cuidando a sus hijos es anti-Trump. Mis amigos aquí, que son casi todos de fuera, tienen miedo a viajar y no poder regresar. Acabo de llegar, pero no termino de entender que haya gente que vote a Trump para castigar al sistema y a las élites demócratas. Es algo que se me escapa… Y que le hayan votado mujeres, con lo machista que es, e inmigrantes, con el odio que transmite hacia ellos… Es difícil de creer. ¡Es que es lo peor! Cualquier cosa hubiera sido mejor que Trump».

EN SILICON VALLEY

Rafael Carmona: 50 años (Madrid), abogado

españoles en Estados Unidos (1)

«En el ambiente donde me muevo, el rechazo es visceral. La gente se manifiesta contra Trump porque sigue en estado de shock, de negación. No lo acaban de digerir. Yo prefiero ser cauto y darle un margen. Es cierto que ha entrado en la Casa Blanca como elefante en una cacharrería, pero también que enfrentará contrapesos, como ya sucede con los tribunales que han parado su decreto migratorio. Y, oye, que si a la gente no le gusta lo que hace, en cuatro años lo echan. Así es en este país. No es tan dramático. En todo caso, tanto Trump, tanto Trump, ya cansa. Quiere que hablemos de él sin parar y está consiguiendo su objetivo».

EN MIAMI

Mercedes Torres: 46 años (Zaragoza), empresaria

españoles en Estados Unidos (2)

«Desde que apareció Trump, prefiero no hablar de política con amigos. Todo es muy enconado y hay mucha gente que se ha destapado; como si hallaran de pronto al referente que esperaban para mostrarse tal como son. Hay muchas razones para estar en contra: su visión de la inmigración y los musulmanes, su proteccionismo -que afectará a mi empresa-, la percepción de que favorecerá sus negocios, las acusaciones de acoso a mujeres… ¡Que me las creo! Yo lo conocí hace años, en fiestas del mundo de la moda, como el cumpleaños de Heidi Klum, y nunca me gustó su ansia por ser siempre el centro de atención».

EN SAN FRANCISCO

Patricia Casbas: 32 años, Lorca (Murcia), bioquímica

españoles en Estados Unidos (2)

«Trabajo en una gran farmacéutica en San Francisco, una ciudad muy anti-Trump. Su llegada a la Casa Blanca ha desatado aquí una marea solidaria. Las fachadas de tiendas y casas se han llenado de carteles de apoyo a hispanos, musulmanes, negros, mujeres… y en The Castro, el barrio gay, hay más banderas arcoíris que nunca. En todo caso habrá que ver qué hace Trump de verdad. En campaña dijo que los precios de los fármacos tenían que bajar, pero luego se reunió con los jefes de los grandes laboratorios y, al salir, dijo todo lo contrario. No es tan poderoso como se cree».