Con este teléfono Siemens de baquelita pintado de rojo, Adolf Hitler provocó la muerte de millones de personas. Por M. G. 

Lo utilizó para dar órdenes desde el búnker de Berlín: es el teléfono de Hitler. Allí estaba cuando el oficial británico Ralph Rayner entró acompañado de soldados rusos: Hitler ya se había suicidado y el lugar todavía olía a carne quemada. Rayner lo pidió y se lo dieron. Luego lo escondió entre su equipaje y se lo llevó a su casa en Devon. Su hijo Ranulf lo ha heredado y lo vende en una subasta en Maryland (Estados Unidos). El precio de salida: 200.000 euros.